En colaboración con Cristelle Iorio.
En los próximos tres años la humanidad va a experimentar un flujo energético de gran importancia que, de ser aprovechada, posibilitaría al ser humano alcanzar un significativo nivel de conciencia.
Entre el año 2026 y hasta 2028, nuestra carta mundial vendrá señalada por un gran sextil planetario. Plutón y Urano se encontrarán en trígono, lanzando ambos planetas sendos sextiles a Neptuno. En este artículo vamos a intentar explicar, paso a paso, lo que esto significa.
¿Qué es un Gran Sextil?
Un gran sextil (también llamado gran trígono menor o figura de talento pequeño) es una figura astrológica que concentra y dirige las energías planetarias de un modo específico. Se trata de una configuración de tres planetas que forman un triángulo a través de sus aspectos. Dos de esos planetas están en trígono y haciendo sextiles a un tercero, que sería el punto focal de la configuración.
Se trata de un aspecto con gran valor armónico y se asemeja a otra figura fluida, el Gran Trígono, que está constituido por tres planetas que forman trígonos entre sí. Pero, a diferencia de éste, el Gran Sextil es una figura más dinámica, que nos muestra un talento o facilidad que se debe desarrollar, y por tanto, nos empuja a manifestarlo a través de un trabajo de toma de conciencia. En el ámbito colectivo, se requiere un esfuerzo de maduración global y acción decidida por parte de toda la sociedad, o al menos, de sus miembros más despiertos.
Vamos a explorar los tres planetas que están activos en este momento.
Plutón en Acuario
Plutón, el más lento del conjunto planetario, se va a mover por el signo de Acuario entre 2024 y 2044. Este cuerpo se relaciona con el poder y las transformaciones profundas, e implica aquellos procesos difíciles o dolorosos de los que podemos obtener grandes aprendizajes. Abandonando Capricornio, Plutón sale de una época marcada por poderes institucionales que han dominado el mundo durante largo tiempo. Del mismo modo, ese poder ha mostrado el lado más oscuro de las instituciones nacionales, los organismos internacionales, los gobiernos o la política. Pensemos en los escándalos sociales y políticos a los que hemos sido conocedores en las últimas décadas.
El paso de Plutón por Acuario nos va a enfrentar al lado más controlador y oscuro de las organizaciones sociales y humanitarias, así como de la tecnología. En cierto modo nos invita a reflexionar acerca de en qué medida estamos dispuestos a ceder nuestro poder y nuestros datos a las corporaciones.También nos hace pensar hasta qué punto podemos ser manipulados por causas que aparentemente pueden ser benéficas o humanitarias. Podemos suponer que este ciclo de Plutón va a cambiar profundamente nuestra percepción sobre el orden social, los poderes y el uso de herramientas como las redes sociales o la inteligencia artificial.
Urano en Géminis
Urano se moverá en Géminis entre 2025 y 2033. Actualmente está saliendo de un periodo de cierta estabilidad dentro de Tauro, en el cual se pueden destacar temas como el incremento de la preocupación medioambiental, el surgimiento de nuevas formas de pago, las criptomonedas, la crisis en el acceso a la vivienda, así como las avalanchas migratorias. Todas estos asuntos deberán ser atendidos con la entrada de Urano en Géminis.
Este planeta nos enfrenta ahora a retos como, por ejemplo, abordar nuevas formas de comunicación orientadas hacia la tecnología, las dinámicas del comercio mundial, la forma en la que se gestiona la inmigración por parte de los países receptores, la aparición de nuevos enfoques educativos, así como cambios radicales en la forma de viajar, tanto dentro del planeta como fuera de él, lo que supone una nueva exploración del universo. Todos estos aspectos de desarrollo pueden verse sometidos a disrupciones derivadas de la naturaleza de Urano, a través de las cuales la sociedad se cuestionará diversos aspectos del progreso. Este movimiento de Urano podría suponer la búsqueda del equilibrio entre lo dogmático y lo holístico, trayendo consigo interrupciones conflictivas y repentinas que nos harán reflexionar sobre los extremos a los que estamos actualmente sometidos.
Neptuno en Aries
Neptuno se aventurará en Aries desde 2026 hasta 2039. Este planeta sale de un tránsito por Piscis donde se encontraba navegando las aguas de la espiritualidad, la fantasía y a veces, también lo ilusorio. Su nueva posición le da una mayor visibilidad y acción en movimiento, otorgándole un cierto protagonismo a aquello que anteriormente sentíamos y que ahora se hace más palpable.
Neptuno en Aries disuelve el activismo pasivo para dar paso a la acción directa. En el plano social, esto podría reflejarse en un mayor celo religioso, que llevado al extremo podría convertirse en fanatismo e idealismo imprudente; o en un plano más positivo, dar visibilidad a líderes que actúan con fé en sus ideas. Así mismo, de un modo individual, sugiere seguir aquellas prácticas que nos ayudan a disolver en parte nuestro ego, aunque para algunas personas, esto podría traer consigo una carencia de iniciativa y falta de límites. En consecuencia esta energía podría también traer consigo el anuncio de falsos profetas o gurús. Las personas se verán impulsadas a buscar la sanación personal a través de la acción y la expresión creativa audaz.
Analizando los aspectos del Gran Sextil

Ahora que ya hemos visto la naturaleza de cada uno de los planetas que intervienen, es el momento de analizar las relaciones que establecen entre ellos a través de los aspectos que se harán exactos en el período 2025-2028. La influencia de estos aspectos se notará con mayor o menor intensidad en diversos momentos a lo largo de todo el ciclo.
Urano en Géminis en Sextil a Neptuno en Aries
Este es un aspecto armonioso que da fluidez energética entre los planetas que intervienen. Teniendo en cuenta lo que señalamos anteriormente, ayuda a que las ideas más vanguardistas se compartan con mayor facilidad, llegando a más gente y generando una nueva conciencia de la colectividad. Tiene un efecto en los valores humanos, pero sobre todo desde un punto de vista personal y activo. Desde un nivel bajo, esta energía podría proyectar acciones que no sólo se viralizarán con gran facilidad sino que también tendrán una connotación egocéntrica, aunque camuflada en la reivindicación colectiva. Es de esperar que estas tendencias egoicas cambien a medida que el aspecto vaya desarrollándose.
Las fechas y el grado donde este aspecto será exacto son las siguientes:
- 28 agosto 2025 : 1º
- 20 noviembre 25 : 29º (Tauro y Piscis)
- 17 julio 26 : 4º
Urano en Géminis Trígono a Plutón en Acuario
Esta influencia energética armónica, facilita la comunicación entre personas que pertenecen a aquellos movimientos de transformación social que intentan fiscalizar el poder y promover la modificación de estructuras obsoletas, dando paso a un nuevo concepto de comunidad. Este cambio será aceptado de forma repentina y natural por el colectivo. Las masas van a tomar conciencia de que el conocimiento es poder y que a través de él se pueden lograr grandes y profundos avances.
Las fechas y el grado donde este aspecto será exacto son las siguientes:
- 18 julio 26 : 4º
- 29 noviembre 26 : 3º
- 15 junio 27 : 6º
Neptuno en Aries Sextil a Plutón en Acuario
Aquí podría darse una situación donde los liderazgos individuales, guiados por una fe que a veces puede rozar el fanatismo y otras el idealismo, podrían tener un gran impacto en las transformaciones colectivas, ya que estos líderes empujan en la dirección que la sociedad está reclamando. El idealismo permite hackear el viejo sistema para crear algo más elevado de una manera que no está guiada por una ambición de poder. Este sextil facilita la alianza entre el impulso espiritual y la transformación social.
Las fechas y grados donde este aspecto será exacto son las siguientes:
- 25 julio 26 : 4º
- 16 septiembre 26 : 3º
- 28 junio 27 : 6º
¿Cuándo estará activo?
De las fechas antes mencionadas, cabe destacar que el momento donde el Gran Sextil se mostrará en un aspecto más perfecto, será en el mes de julio de 2026, aunque, como hemos dicho, la configuración estará activa de maneras más o menos evidentes durante varios años.
En resumen, este Gran Sextil activa temas muy importantes, socialmente hablando. Por un lado, rompe la barrera entre el poder individual basado en la materia y un impulso colectivo de raíz religiosa, espiritual y humanitaria. Los nuevos medios de comunicación serán un hilo conductor de gran relevancia que facilitará compartir estrategias, intercambiar ideas y visiones. Todo esto se realizará de un modo que a veces será disruptivo y que se sentirá doloroso pero necesario. La sociedad en su conjunto entenderá y apoyará esos cambios.
Estamos entrando en una nueva etapa de la conciencia colectiva donde nos desprendemos del viejo patrón del ego, no sin resistencias, pero abiertos a nuevas formas de entender la sociedad, más idealistas, ecológicas e interculturales. Los individuos buscarán una mayor autenticidad y necesitarán expresarla e incluso gritarla al mundo.